Compraste tu casa en la Costa Blanca hace años y ha llegado el momento de venderla: cambio de planes, herencia a organizar o simplemente hacer caja. Vender una casa en España siendo extranjero es un proceso perfectamente rodado, pero tiene particularidades que conviene conocer antes de empezar — sobre todo si ya no vives (o nunca viviste) en España.
Lo que necesitas tener en regla
NIE de todos los vendedores (el mismo que usaste al comprar sirve), escritura de compra, último IBI pagado, certificado de la comunidad de estar al corriente, certificado energético en vigor y, si hay hipoteca, el certificado de deuda pendiente para cancelarla en notaría. Si no puedes (o no quieres) viajar para las firmas, un poder notarial —otorgado ante notario español o ante notario de tu país con apostilla y traducción— permite que todo se firme sin ti.
Los impuestos de tu venta
Si eres no residente fiscal en España
El comprador retendrá un 3% del precio a cuenta de tu impuesto (modelo 211) y tú declararás la ganancia real al 19% mediante el modelo 210 — si la retención supera lo que te corresponde, Hacienda devuelve la diferencia. Además, la plusvalía municipal del ayuntamiento también se gestiona vía comprador como sustituto. Tenemos guías detalladas de ambas.
Si resides en España
Tributas la ganancia en tu IRPF como cualquier residente (con las exenciones por reinversión en vivienda habitual o por ser mayor de 65 si aplican) y pagas la plusvalía municipal directamente.
Repatriar el dinero de la venta
El precio se cobra con total normalidad mediante cheque bancario o transferencia el día de la firma, y puede enviarse a tu país sin restricciones: España no limita la salida de fondos de una venta legal. Tu banco (aquí y allí) pedirá la escritura como justificante del origen del dinero. Conviene no cerrar la cuenta española hasta liquidar los últimos recibos y, si eres no residente, hasta cobrar la posible devolución del 3%.
El factor que más dinero mueve: cómo se vende
Tu comprador más probable es internacional, como lo fuiste tú. Eso premia a quien vende con difusión multilingüe, fotografía profesional y una gestión que resuelva las visitas aunque el propietario esté a 2.000 km. Y castiga el error clásico del vendedor a distancia: fijar el precio por lo que costó más una cifra redonda, en lugar de por lo que el mercado paga hoy en tu urbanización.
En Mayrasa somos especialistas exactamente en esto: vendemos casas de propietarios internacionales gestionando todo el proceso a distancia — valoración, preparación, llaves, visitas, negociación en tu idioma, notaría con poder y el papeleo fiscal coordinado. Cuéntanos tu caso en tu idioma y te decimos qué vale tu casa y qué neto te llevarías.