En el corazón de La Florida, donde la vida transcurre entre palmeras, brisa marina y días interminables de luz, se encuentra este luminoso apartamento que invita a vivir sin prisa.
Desde su balcón, la mirada se pierde entre el azul de la piscina y el horizonte del mar, recordándote cada día que elegiste el lugar correcto.
Sus 85 m² acogen tres dormitorios y dos baños, pensados para el descanso, para las visitas inesperadas, para la vida real.
El dormitorio principal, con su balcón Julieta, regala vistas al mar y a la piscina — un pequeño lujo cotidiano que cambia la forma de empezar el día.
El corazón de la vivienda es su espacio abierto: salón, comedor y cocina moderna se funden en un único ambiente lleno de luz, donde cada rincón invita a quedarse un poco más.
Aquí, el aire acondicionado refresca los veranos, y la cercanía al mar hace el resto.
Ubicado a pocos minutos caminando de las playas de arena dorada, rodeado de vida, restaurantes y todos los servicios, este apartamento es perfecto tanto para vivir todo el año como para escapar cuando el cuerpo lo pide.
Un hogar donde el Mediterráneo no se ve.
Se siente.