Hay lugares donde simplemente vives…y otros donde empiezas a vivir de verdad.
Este ático en La Florida es uno de esos lugares donde los días tienen otro ritmo.
Donde el sol entra por las ventanas y se queda contigo.
Donde el aire huele a verano incluso en invierno.
En su planta principal, el salón luminoso se abre hacia un balcón con vistas abiertas a una zona verde tranquila.
Un rincón perfecto para empezar el día despacio, con un café caliente y la sensación de que todo está en calma.
Pero es arriba donde ocurre la magia.
Su gran solárium privado es ese espacio que cambia la forma en que vives la casa.
Aquí el tiempo desaparece.
Aquí llegan las cenas largas, las tardes de sol, las visitas que se quedan más de lo previsto.
En este mismo nivel, una estancia adicional se convierte en un refugio perfecto para invitados, familia… o simplemente para crear tu propio rincón personal.
La urbanización, cuidada y viva, ofrece piscina y pistas de tenis.
Espacios donde el verano sucede sin salir de casa.
Una vivienda pensada para disfrutarla.
Para compartirla.
Para vivirla.